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martes, 17 de febrero de 2009

"Internet pone las vidas privadas al descubierto"



SonTusHijos.org

Experta en internet, la periodista y consultora tecnológica valenciana Mar Monsoriu lleva 17 de sus 46 años analizando la red. Acaba de publicar un manual sobre redes sociales en internet, su tercer libro dedicado a la red mundial de ordenadores, en el que alerta de los riesgos de poner la vida privada al descubierto en estas webs que arrasan entre los más jóvenes.

Facebook, Myspace, Tuenti... y así hasta más de 3.000 redes sociales en todo el mundo. Estas plataformas web que conectan entre sí a personas, arrasan en internet. ¿Por qué cree que están tan de moda, especialmente entre jóvenes y adolescentes?

Por su facilidad de uso, porque vienen a aglutinar todas las herramientas que hasta ahora se utilizaba de forma dispersa: correo electrónico, webs, subir o ver y compartir vídeos y fotos, programas para chatear, blogs... Cualquier red social te permite hacer todo eso en una sola web sin saber ni una patata de informática. Además de ese atractivo está también el objetivo que tienen, que es poner en contacto a gente, que es la esencia de internet.

¿Qué peligros esconden?

El principal es la pérdida de tiempo. Son bastantes fascinantes y te enganchan. Una persona adulta perfectamente sensata puede tirarse tres horas sin darse cuenta mirando los perfiles y las fotos de sus amigos. Eso, trasladado a un niño o a un adolescente, pueden ser 6 ó 7 horas enganchadísimos. Otro de los grandes riesgos es la falta de privacidad. Nunca en la historia de la Humanidad tanta gente ha puesto al alcance de cualquiera tantos datos de tipo personal. Es decir, ya no hace falta que la CIA o quien sea nos espíe porque ya damos todos nuestros datos abiertamente al público en general. La gente está poniendo en las redes, desde un punto de vista totalmente imprudente, el lugar en el que vive, los nombres de su familia con fotografías incluidas, datos de los colegios de sus hijos, sus teléfonos... O sea, que tienen su vida privada al descubierto. Eso en manos de terceras personas con malas intenciones evidentemente te puede perjudicar.

¿Qué hacen las empresas que gestionan las redes con esa información?

La venden. Para escribir el libro abrí perfiles en alrededor de 50 redes, usando varios números de teléfono, correos... Me han llegado a llamar para hacerme una oferta comercial de venderme algo a números que sólo había dado a determinada red. Si tu pones tu móvil alegremente en las redes y lo venden a no sabes quien, porque generalmente son empresas norteamericanas, te pueden bombardear de publicidad.

Esta nueva forma de relacionarse está imponiendo entre los adolescentes, incluso es difícil encontrar algún menor de 15 años que no esté en alguna de ellas ¿Eso es peligroso?

Es muy peligroso. Los niños creen que lo normal, porque es lo que estan viviendo en esta eclosión de las redes sociales, es tener la vida al descubierto. No son conscientes de hasta que punto esa falta de privacidad, de intimidad, puede perjudicarles. Me parece gravísimo que niños de 11 años estén poniendo alegremente datos personales y fotos en las redes sociales sin la autorización de sus padres. Eso, además de ser ilegal, les pone en peligro ante pederastas, secuestradores, ciberacosadores, o cualquiera que les quiera chinchar. En México, los secuestradores están encantados porque seleccionan sus posibles víctimas a través de las redes sociales. Los adolescentes y jóvenes están compartiendo y aireando información bastante privada, como es la relativa a sus relaciones sexuales o al consumo de drogas. No se dan cuenta que el hacer publica esta información no recomendable les puede perjudicar.

¿Qué podemos hacer ante este lado oscuro de las redes sociales?

No soy partidaria de la prohibición, sino de fomentar la información y la educación. La mayoría de cosas que pasan es por culpa de la ignorancia. Muchos niños te discuten que las fotos sólo las ven sus amigos, y basta con entrar en ellas y demostrarles que no es así. Estas redes tienen unos fallos de seguridad monumentales y es muy fácil acceder a las fotografías. Los perfiles nunca son privados. Hay que hacer saber a los niños y jóvenes, y también a los adultos, que sus fotos las están vendiendo y pueden ir a parar a sitios que no les gustaría, como revistas de contactos de gays. Además, no hay que olvidar que todo lo que se sube a internet ya no se puede bajar. No hay marcha atrás. Por tanto hay que ser muy prudente antes de colgar una foto en la red.

Pero es difícil poder saber y controlar lo que hacen los hijos en internet. Mientras ellos son, como se dice, "nativos digitales", es decir que manejan internet desde niños, la red a muchos padres les suena aún a chino. De hecho la mayoría no saben que sus hijos navegan por las redes sociales.

Eso es verdad, un porcentaje bastante alto de padres desconocen que sus hijos estan en redes sociales. Todos los menores españoles a partir de 11 años, o un poquito más, las usan. Es rarísimo encontrar algún niño o niña que no las utilice. Es una cuestión absolutamente masiva. Si los padres no se lo permiten, da igual, irán a casa de un amigo, lo harán en una biblioteca, donde sea... Es la manera que actualmente tienen los menores de socializarse, de comunicarse entre ellos. No puedes ir contracorriente. Por narices, la educación de los hijos debe abordar el mundo digital, les guste a los padres o no.

Entonces, ¿deben de preocuparse con lo que hacen sus hijos en la red?

Mucho. Internet ocupa cada vez más la vida de los niños. No pueden pensar que se están autoeducando en la red. Eso es imposible. Son como una esponja que absorben tanto lo bueno como lo malo de la red. A los padres no les queda otra que conocer eso y sobre todo acompañar a sus hijos lo máximo posible en sus experiencias digitales, particularmente cuando son pequeños y explicarles razonablemente los contenidos que no son apropiados para ellos. Cuando ya son más mayores, hay que hablar, compartir y comentar con ellos lo que hacen en la red. Hay que hacerles ver que no es buena idea que pongan fotos suyas con ropa interior en las redes sociales, algo muy, muy común. Hay millones de niños españoles que están poniendo sus fotos en ropa interior en las redes sociales. Y los padres, cuando se enteran, ya es tarde...

¿Qué podemos hacer para que la red no sea una trampa para nuestros hijos?

No podemos dejar a los menores en internet a su libre albedrio, es como abandonarlos en la selva y que se apañen. El ordenador debe estar en el salón, en el sitio donde está la televisión y donde la familia pasa más tiempo, y bajo ningún concepto dejar que los niños se recluyan en sus dormitorios con los ordenadores porque así no los puedes educar. Ellos se tienen que acostumbrar a usar internet de manera pública y a compartirlo con la familia. Y lo mismo en la pareja, yo siempre digo que la pareja que chatea unida permanece unida.

domingo, 15 de febrero de 2009

Consejos a los padres sobre las Redes Sociales



1.-Trate de familiarizarse con las Redes Sociales en general para conocer sus mecanismos y tratar de comprender la dinámica de relación y los modelos de comunicación en las mismas. En España pueden resultarle de interés: Facebook, hi5, Orkut, y MySpace (especialmente si le interesan las artes escénicas). En Sudamérica tiene también mucho éxito la red Sonico. También son aconsejables las redes profesionales como por ejemplo: Viadeo, Xing o Linkedin.

2.- Sea prudente con la información personal que proporciona. Sobre todo con los datos de localización: dirección postal, teléfono fijo o lugar de trabajo. Antes de completar su perfil, incluso en una Red Social profesional, vea que es costumbre hacer en la misma. Eso evita a veces añadir datos superfluos o tonterías innecesarias.

3.- Muchas Redes Sociales venden los datos de los usuarios con lo cual es mejor darse de alta con una cuenta de correo electrónico que no nos importe que nos la puedan inundar de spam, es decir, de mensajes comerciales no solicitados. También sucede lo mismo cuando se proporciona el número del teléfono móvil.

4.-Por más que lea alguna información en el sentido contrario, no existe la verdadera privacidad en las Redes, aunque usted crea que las fotos sólo las verán sus amigos, eso jamás es así, en el mejor de los casos se las está cediendo a una empresa privada que puede hacer con ellas lo que quiera. Por ello, publique o suba a las Redes sólo aquellas fotos de las que nunca se pueda arrepentir y de las que no le importaría que terceras personas puedan hacer uso comercial o no de ellas.

5.- Sea cuidadoso con los comentarios que hace y los grupos en los que se da de alta. El conjunto conforma un perfil que puede perjudicarle si en alguna ocasión es visto por alguien que está evaluando su curriculum en una selección para un puesto de trabajo. Particularmente sensibles en este sentido son los asuntos relativos a la política y a la religión. Es aconsejable ser tolerante y respetuoso con las opiniones y creencias de los demás.

6.- Cuando un adulto ya se mueve con soltura en las redes anteriormente mencionadas, está en condiciones de valorar y ayudar a los menores en las que éstos suelen frecuentar. No obstante, antes de hacer una visita al perfil de sus hijos conviene notificárselo para demostrarles cierta confianza y dejar que ellos mismos lo arreglen y eliminen aquello que crean que nos les iba a gustar. Hacer esto es un buen sistema para lograr que los perfiles de los menores sean bastante más presentables.

7.- Otro consejo habitual respecto a las Redes de jóvenes es que los adultos necesitan aclimatarse antes de ver el perfil de sus hijos. De ese modo podrán hacer una valoración más justa y, como me dijo un padre en una ocasión, ?pensar que podría haber sido peor?. Si sólo ven el perfil de sus hijos y no entienden de qué va este mundo, el choque cultural puede ser excesivamente alto.

8.-Una vez sus hijos le muestren en perfil de Tuenti, Fotolog, Metroflog y otras, trate de negociar con ellos aquellos contenidos que no les parezcan correctos. Hay que explicarles el porqué. La prohibición directa (o los gritos y el histerismo) no sirve de nada porque de esa forma sólo consiguen que los menores tengan dos perfiles. Uno de buenecitos que les muestran a sus padres y otro con su verdadero yo, donde hacen ?el bestia? todo lo que quieren.

9.-Trate de agregarse entre los amigos de sus hijos y si eso a ellos les parece muy intrusivo, intente al menos que otros adultos de la familia lo hagan. En este punto es relevante el papel que realizan los tíos jóvenes o los hermanos mayores. Los adolescentes que cuentan entre sus contactos con familiares suelen hacer un uso más responsable de las Redes Sociales. También están más protegidos ante las malas influencias de terceras personas sean o no amigos fuera de la Red (sectas, grupos extremistas, de anorexia y bulimia, tráfico y consumo de drogas o pederastas).

10.-Las Redes Sociales pueden ser muy positivas, así que mi mejor consejo es que
comparta y comente las experiencias de sus hijos en ellas y ayúdenles a lograr que les puedan ser lo más útiles y divertidas posible.


Mar Monsoriu es autora del libro: "Manual de las Redes Sociales en Internet - Aprende a usar Tuenti, Facebook, Fotolog, Myspace, etc, ¡Mejor que tus hijos!" de Creaciones Copyright

domingo, 11 de enero de 2009

15 consejos de un adolescente a sus padres



Es muy importante escuchar a los hijos, sobre todo si nos cuentan sus problemas en su convivencia con nosotros,
Carles Clavell ForumLibertas.com


Aparecieron en una buena revista –a mi juicio– que se llama 'Hacer Familia'. El autor es anónimo. Me parece que nos pueden hacer reflexionar para mejorar la educación de los hijos. No estoy de acuerdo con el quinto y al final diré porqué.

1. Trátame con la misma cordialidad con la que tratas a tus amigos. Que seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.

2. No me dés siempre órdenes. Si me pidieras las cosas, en vez de ordenármelas, yo las haría antes y de buena gana.

3. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Mantén tu decisión.

4. No me des todo lo que te pida. A veces pido para saber hasta dónde puedes llegar.

5. Cumple las promesas, tanto si son buenas como si son malas. Si me prometes un permiso, dámelo. Si es un castigo, también.

6. No me compares con nadie, especialmente con mis hermanas o hermanos. Si me ensalzas, el otro va a sufrir. Si me haces de menos, quien sufre soy yo.

7. No me corrijas en público. No es necesario que todo el mundo se entere.

8. No me grites. Te respeto menos cuando lo haces.

9. Déjame valerme por mí. Si tú lo haces todo, nunca aprenderé.

10. No mientas delante de mí. Tampoco pidas que yo mienta por ti, para sacarte de un apuro.

11. Cuando haga algo malo, no me exijas que te explique por qué lo hice. A veces, ni yo mismo lo sé.

12. Cuando estés equivocado en algo, admítelo y crecerá mi estima por ti, y yo aprenderé a admitir mis equivocaciones.

13. No me pidas que haga una cosa que tu no haces. Aprenderé y haré siempre lo que tu hagas, aunque no lo digas.

14. Cuando te cuento un problema no me digas “ahora no tengo tiempo para tus tonterías” o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme.

15. Quiéreme y dímelo. Me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario. Me agrada mucho.

El 5º dice que “… cumpla las promesas… si son malas”. Aquí simplemente hay que decir que no cumple cosas malas. Que no se dio cuenta al hacerla que era mala.

Es muy importante escuchar a los hijos. Más todavía si nos cuentan sus problemas en su convivencia con nosotros. Seguramente cada uno tiene que darle vueltas a algunos de estos puntos. Muchos de ellos merecerían un artículo aparte.